¿Trasladas tus preocupaciones a tus hijos-hijas?

¿Cómo dejar de repetir los errores que tus padres cometieron contigo? Nos entendemos para mejorarnos.

 

A menudo proyectamos en nuestros hijos/as limitaciones, miedos, patrones automáticos que reavivamos con nuestros pensamientos. Allí donde pones tu atención pones tu energía y eso genera una fuerza que te puede ayudar en la educación de tus hijos/as o bien limitarte a ti mismo y al desarrollo de tu hijo/a. ¿Qué pensamientos te pasan por la cabeza sobre el futuro de tu hijo/a? Se sincero/a, eso es la realidad que estas proyectando. Si quieres ayudar a tu hijo/a a crecer, primero tendrás que permitirte la ayuda a ti mismo, es decir, necesitas trabajar en ti, observando la manera en la que estas pensando, tomando conciencia de tus pensamientos automáticos y sus efectos, así podrás ser capaz de ayudar a los demás.

En este artículo te explicamos un poco más de cómo funciona tu pensamiento, esperamos así poder ayudarte a tomar conciencia y cultivar en el jardín de tu mente aquello que te hace crecer a ti y a tu familia, en lugar de repetir historias del pasado.

Pensamientos + sentimientos producen resultados en los tubos de ensayo

Tu cerebro participa en todo cuanto haces, incluyendo lo que piensas, lo que sientes, lo que realizas y lo bien que te llevas con los demás. ¿Con qué lo alimentas? ¿Tienes pensamientos negativos recurrentes? Si es así, estas trasladando esa preocupación a tus hijos/as… La responsabilidad como padres o madres nos pone en situaciones difíciles, intentamos hacerlo lo mejor posible, queremos hacerlo mejor que nuestros padres lo hicieron con nosotros, sabemos lo que no funciono ¿Por qué repetimos el patrón? Pues la respuesta es muy simple, por que a nivel subconsciente hemos memorizado conductas que debemos poner en modo observación. Adquirimos el hábito de ser como somos sin prestarle mucho atención a como se perpetúo esa manera de ser.

Puedes imaginar las consecuencias que puede tener que un padre o madre le llame a su hijo “niño estúpido”, “no sabes hacer nada” “no te mereces nada” “nunca llegará a ser nada en la vida” “eres un constante problema”. Cuando los padres o madres desconsiderados, poco afectuosos trasmiten estos mensajes a sus hijos/as no son conscientes de que sus comentarios se almacenarán en la memoria subconsciente de sus hijos/as como verdades absolutas.

Veamos un ejemplo, María tiene una hija de 17 años que esta estudiando 2º de bachillerato, está muy preocupada porque su hija no sabe qué hacer el próximo año y todavía no tiene nada cerrado. Además, se suma su preocupación por las relaciones de María, quiere saberlo todo y le pregunta, además de revisarle el móvil y hacer una labor de investigación en su habitación para obtener cualquier información valiosa que le haga evidenciar que su hija va por el mal camino. Quiere proteger, educar, acompañar y en lugar su pensamiento de preocupación extrema la lleva a controlar, aislar y trasmitir intranquilidad. Sus pensamientos habituales son “Mi hija va a tener problemas al finalizar el curso” “El próximo año no va haber nada donde pueda matricularse” “Va a dejar de estudiar” “Va a perder oportunidades” “No va a encontrar trabajo” “Los amigos la pueden engañar” “No debe salir y así nadie la engañará…” Como veis, este sin fin de pensamientos automáticos puede alargarse hasta el infinito si no se toma conciencia

¿Otra manera de pensar es posible? Sí, es más, es fácil sólo hay que poner un espejo a la mente para ver primero lo que esta pasando y así poder cambiar por otro nuevo pensamiento más constructivo “Mi hija esta en un proceso de crecimiento” “Las nuevas experiencias le harán aprender” “La acompañaré día a día y aprenderemos juntas, ayudándonos mutuamente” “No hay ningún fracaso sólo resultados… el final de segundo de bachillerato no marca el futuro laboral de ninguna persona”

Los comportamientos, las creencias y las actitudes que observamos en nuestros padres y madres se graban en nuestro cerebro con tanta firmeza que marcan toda nuestra vida a menos que aprendamos a reprogramarlas.

¿Cómo podemos reprogramar nuestros patrones automáticos?

  • Toma de conciencia. Si no sabes que estás actuando en base a las creencias de tus padres difícilmente podrás cambiar. Esto requiere tener la intención de auto-observarse tanto en diálogo externo como interno.
  • Crear una nueva conducta o patrón de comportamiento. Si ya has detectado que no quieres dirigirte a tu hijo/a siempre con un lenguaje negativo o catastrófico, define con claridad cual es la nueva conducta que quieres trabajar. Por ejemplo: “Utilizar un lenguaje neutro o positivo cuando tengo que dar alguna indicación” “Hacer referencia a la realidad presente sin basarme en juicios del presente” aquí viene muy bien ir registrando día a día como lo vas haciendo. Las palabras son bonitas pero el verdadero cambio viene a través de los hechos y qué mejor que anotarlo para ir registrando tu progreso.
  • Afianzar, reafirmar la nueva conducta. Perseverar en tu día a día con tu nueva conducta. Observar cualquier sutil pensamiento, comportamiento o hábito que te lleve al patrón automático que tanto te molestaba y que tampoco ayudaba en la crianza de tus hijos/as.

¿Cómo funciona el pensamiento?

El pensamiento es fundamental en la estructura física del cerebro y es lo que se llama plasticidad cerebral, así como nos decían que naces y te vas degradando, cada vez que aprendes algo nuevo, tu cerebro cambia físicamente.

Lo que pensamos crea efectos tangibles en nuestra realidad, seguro que ya lo sabías, sin embargo, hay algo que te estas perdiendo o no te esta permitiendo acceder a la fuerza de tu pensamiento si no fuera así ¿Por qué en lugar de pensar en preocupaciones le damos lugar en nuestra mente a lo que realmente queremos?

¿Estas contento con tus resultados actuales? ¿Hay algún cambio en tus conductas que te gustaría hacer? Si quieres los mismos resultados, puedes seguir pensando en lo mismo. Vamos ir poco a poco entiendo cual es el poder de tu pensamiento

Los pensamientos crean la realidad

Sabiendo esto…. ¿Dejarías pasar un día más repitiéndote pensamientos negativos? Lo que piensas y crees tiene un tremendo efecto en tu realidad y esto no son sólo palabras, si sigues el siguiente ejercicio, tu mismo podrás ir observándolo y experimentando el poder de tu pensamiento.

Te proponemos una actividad que te ayudará a crecer. Cuando aprendes a observar a mejorar tu capacidad de observación ya estas a camino de mejorar tu realidad. Puedes observarte durante esta semana los acontecimientos que vives, cuantos han pasado por tu mente previamente ¿Qué te parece ahora poner a volar tu imaginación para crear nuevas realidades?

  • ¿Qué estoy pensando y qué esta pasando? Obsérvate por una semana.
  • ¿Qué realidad me gustaría crear? Permítete tiempo para pensar y al final de la semana escribe

Gracias por leernos una semana más, no dejes de hacernos llegar tus comentarios aquí abajo o en info@orientandoenpositivo.es.

 

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