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Una tarde de deberes con la técnica Pomodoro

¿Cómo aprendemos? ¿Cómo podemos mejorar la productividad de nuestro cerebro? Desde Orientando en Positivo analizamos como aprendemos para ayudar a las personas a maximizar su potencial.

Estudios científicos evidencian que los niños y niñas cuyos padres y madres participan activamente en su educación obtienen mejores resultados académicos. Sin embargo, ayudar con la tarea escolar no siempre es fácil y surgen dudas como ¿qué podemos hacer para ayudarlos? ¿cuál es nuestro papel?

No existe una receta mágica que garantice el éxito escolar pero sí técnicas de estudio que conduzcan a un progreso constante permitiendo la mejora del rendimiento de los niños y niñas. Saber como aprendemos nos ayudará a conocer las mejores estrategias, más allá de memorizar y pasar exámenes, desde Orientando en Positivo analizamos como aprendemos para ayudar a las personas a maximizar su potencial.

Nuestro cerebro puede mejorar su productividad si le proporcionamos las condiciones adecuadas. ¿Cuáles son esas condiciones? Pensarás que se trata de concentrarse mucho y permanecer enfocado en un tema, sin embargo se ha demostrado que el cerebro para que produzca nuevas conexiones neuronales tiene que combinar el modo concentrado y el modo difuso, es decir cuando no estamos enfocados en la resolución del tema. ¿Recuerdas alguna vez buscar la solución a un problema por largo tiempo y que luego apareciera en tu mente en la ducha o en el cine?

¿Conoces la técnica Pomodoro?  Esta técnica consiste en dividir el tiempo de trabajo en periodos de 25 minutos – llamados pomodori  (tomates), con un descanso de 3 o 4 minutos al final de cada periodo. Una vez realizados varios pomodoros habría derecho a un descanso más grande, de unos 15 minutos. A continuación detallamos los pasos.

  1. Se hace lista de las tareas que tienes por delante.
  2. Elegir una sola tarea a realizar.
  3. El intervalo o pomodoro dura 25  minutos.
  4. Tras acabarse los 25 minutos, suena la alarma del temporizador, tomas 3-5 minutos de descanso.Hay que respetar tanto los tiempos de trabajo como los tiempos de descanso
  5. Después del cuarto pomodoro, el descanso es de al menos 15 minutos.

Antes de empezar la técnica recuerda tener a mano:

  • Reloj con cuenta atrás.
  • Hoja con las tareas del día.
  • Hoja con las tareas a hacer (para la semana, el mes, …).
  • Hoja de registros, con la que se evalúa lo realizado durante el día.

Con la práctica se llega a la perfección, motiva a tu hijo/a a entrenar la concentración por periodos cortos de tiempo, no te desanimes si la primera vez que la utilizas las distracciones aparecen antes de que el pomodoro suene, la constancia es la clave del éxito, los tiempos de descanso deber ser limitados a los 3-5 minutos. Puedes buscar tareas y empezar a aplicar la técnica junto con tu hijo/a,  las tardes no serán lo mismo, la frases de “no te distraigas” se reducirán hasta desparecer. Te animamos a que empieces a pasar las tardes con tu nuevo amigo Pomodoro y nos cuentes tu experiencia. ¿Qué tal os ha ido?

 

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